martes, 9 de junio de 2009

Queridos amigos:

Isaac Rogel ya escribió nuevos textos para que ustedes sigan disfrutando la cultura mexicana.

¡Un gran saludo de sus amigos de Cuernavaca Language School!




¿QUIÉNES SON LOS MEXICANOS?

Los mexicanos vienen de los Meshicas. Los Meshicas, pueblo del norte, habiendo emigrado desde Aztlán, eran los pobladores de estas tierras cuando los españoles llegaron para conquistarlas en el año de 1521.

En 1325 los Meshicas, guiados en su largo viaje por una leyenda antigua, fundaron su ciudad en el mismo lugar donde, en medio de un lago, encontraron un águila posada sobre un nopal devorando una serpiente. Eso mismo les había indicado su dios Huitzilopochtli.

Dos siglos más tarde, también en cumplimiento de una profecía de Quetzalcóatl, llegarían los españoles. Lo que los Meshicas no sabían era que con la conquista su vida cambiaría, a tal grado que con ella había de nacer otro pueblo, totalmente diferente al suyo, recibiendo incluso otro nombre. De Tenochtitlan que era esa ciudad fundada por ellos, vino a ser Meshico.

Como los españoles no conocían el sonido de sh de Meshico, con acento en la i y no en la e de esa palabra, la escribieron con x, más parecida a sh, y la pronunciaban como j; quedando entonces en México, con sonido de j y con acento en la e, y no en Meshico, como era lo más correcto.

La Ciudad de Mexico, Meshico-Tenochtitlan en lengua náhuatl, era la capital de los Meshicas, también conocidos como Aztecas. Después de su fundación, en poco tiempo se convirtió en la ciudad más poderosa de Mesoamérica. Su estructura social se basó en la diferencia de clases. El primer lugar lo ocupaban los nobles, los militares, los sacerdotes y los grandes comerciantes. La clase baja estaba formada por los artesanos, los militares de bajo rango social y los campesinos, los cargadores y los esclavos.

Lo que hoy se conoce como México, el país, en tiempos de la colonia española, entre 1521 y 1810, gobernada por los virreyes venidos de España, recibió el nombre de Nueva España. Después de la Independencia de México en 1810, el nombre del país cambió a República Mexicana. Y, a la caída del Emperador Agustín de Iturbide en 1823, efímero imperio mexicano, al país se le da el nombre oficial que hasta hoy conserva, Estados Unidos Mexicanos, más conocido como México.

México es el nombre del país y mexicanos son sus habitantes.



LA GUELAGUETZA

La fiesta de la Guelaguetza se celebra en la ciudad de Oaxaca los dos lunes siguientes al 16 de julio. Forma parte del culto popular a la virgen del Carmen. En esas fiestas participa todo el pueblo.

Se cree que estas fiestas tienen su origen en la época colonial, a las que pronto se unieron todas las personas de los pueblos circundantes, incluida la ciudad de Oaxaca.

Gracias a la labor de los evangelizadores, fueron incorporándose elementos de la tradición indígena a las celebraciones litúrgicas de la iglesia católica; poco a poco indios, negros y españoles comenzaron a convivir más intensamente. Unas de esas festividades eran nada menos que las fiestas de los lunes del cerro, en los que tienen un lugar muy especial la música, la danza y los cantos llamados Guelaguetza.

Guelaguetza es palabra zapoteca que significa participar cooperando. La Guelaguetza de los lunes del cerro se celebra en la ciudad de Oaxaca; se presentan en la fiesta los grupos representativos de las siete regiones tradicionales: Los Valles, Centrales, La Sierra Juárez, La Cañada,Tuxtepec, La Mixteca, La Costa y el Itsmo de Tehuantepec.


El primer lunes, después del 16 de julio, a las cinco de la mañana, los "chirimeteros" de los Valles Centrales tocan las "mañanitas" al cerro con pitos, tambores y chirimías, mientras la gente empieza a llegar al cerro, en donde toman un almuerzo oaxaqueño. A las diez de la mañana da inicio la Guelaguetza.
Entre el primer lunes y su octava tienen lugar diversas actividades, tales como muestras gastronómicas y artesanales y representaciones costumbristas de las más diversas comunidades del estado, así como exposiciones, conciertos y otra serie de eventos de trascendencia cultural organizada por las instituciones que difunden la cultura de Oaxaca en todas sus manifestaciones.



LOS MURALISTAS MEXICANOS

Diego Rivera, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros, entre otros, son representantes de este movimiento pictórico que apareció en México después de la Revolución Mexicana. Fueron el presidente de México, Álvaro Obregón y José Vasconcelos, su secretario de educación, quienes lo impulsaron. El propósito era hacerle llegar al pueblo la historia de México, presentándosela en imágenes plasmadas en edificios públicos o en sus exteriores.

En 1922, bajo los auspicios de José Vasconcelos, se inició el muralismo en los espacios que cedieron la Secretaría de Educación y la Escuela Nacional Preparatoria. Se trataba ahí de instruir al pueblo a través de un estilo ya cultivado en el pasado, como aparece en los murales de Teotihuacan.


Diego Rivera (1886-1957) que estudió en Italia, sugería formas y volúmenes en contraste entre luces y sombras. En sus obras trataba de transmitir la esencia mexicana.

José Clemente Orozco (1883-1949), comprometido con la revolución mexicana y relacionado con el movimiento expresionista, no estaba tan interesado tanto en el color y la forma como en plasmar el sufrimiento y la opresión del pueblo.
José David Alfaro Siqueiros (1896-1974), fue más político, tanto que fue encarcelado en siete ocasiones. Sus obras destacaron por el intenso empleo del color y por su utilización de la perspectiva de una manera muy intensa.
Vale la pena añadir que los muralistas mexicanos contribuyeron al perfeccionamiento de la técnica mural utilizada en el Renacimiento, adaptándola al clima del lugar, puesto que en muchos casos las obras se pintaban en los exteriores. Los muralistas, conscientes de que la pintura al óleo o el fresco no podía soportar la intemperie, desarrollaron la pintura acrílica que, debido a sus componentes, permanecía estable ante cambios climáticos y además secaba rápidamente.



LA COCINA YUCATECA

La tierra del faisán y el venado se le dice a Yucatán, situado en el sureste de México, aunque estas especies ya no formen parte de su cocina. Si es cierto que en los restaurantes se sirven todavía hoy en día platillos elaborados con venado y con faisán, se debe a que se les cría en granjas o en establos; hace ya muchos años que el faisán y el venado solían venir directamente de la caza. En la actualidad en la cocina yucateca han sido sustituidos por el cerdo y el pavo.

Los deleites culinarios de la cocina típica yucateca están hechos de una exquisita mezcla de sabores mexicanos y europeos. Estos son algunos de los platillos más conocidos:

La sopa de lima. Es un delicioso caldo de pollo desmenuzado, tostadas y jugo de lima.

Los huevos motuleños. Huevos fritos sobre una tostada cubierta de frijoles refritos. Se aderezan con salsa de tomate, jamón picado, chícharos y queso blanco desmenuzado, servido con algunas rebanadas de plátano frito.

Pollo pibil. Piezas de pollo marinadas en achiote, jugo de naranja agria, ajo, comino, sal y pimienta; se envuelven en hojas de plátano y se hornean. Ese mismo platillo se suele preparar también con carne de cerdo y, en ese caso, recibe el nombre de Cochinita pibil.

Poc-Chuc. Finas rebanadas de carne de cerdo asadas, marinadas en jugo de naranja agria y servidas con salsa y cebolla picada.

Papadzules. Tacos de huevo duro picado y cubiertos de salsa de semilla de calabaza o "pepita".
Frijoles con puerco. Es la versión yucateca de la carne de cerdo cocinada con frijoles. Se sirve con arroz, se cubre con salsa de tomate y se adereza con rábano, cilantro y cebolla. Este platillo se come los lunes en muchos hogares yucatecos.


¿QUÉ ONDA?
Origen de la expresión

De la década de los sesentas, envuelta en turbulencias de protesta, viene la expresión ¿Qué onda? Acompañada de un sinnúmero de palabras de la vida real, se la encuentra en la novela, en la música, la carpa, el cine o la televisión.

Se convierte en onda literaria y aparece en las novelas y cuentos de José Agustín y Gustavo Sainz, iniciadores y máximos representantes de este movimiento; la lengua escrita se ve enriquecida, en la que leemos, tomadas de los jóvenes de la clase media, palabras nuevas, mal sonantes quizá, que van en contra de lo establecido, de lo aceptado por los convencionalismos del momento. Son palabras prohibidas o tabúes, revolucionarias quizá. Los temas son el alcohol, las drogas, el sexo, el rock, siendo éste último su expresión más acabada. Lo común para esa nueva forma de hablar era deformar las palabras tomadas del inglés o de las que se oían en Tijuana en la frontera con los Estados Unidos o en los barrios bajos de la Ciudad de México. Con esas palabras los jóvenes presentaban su inconformidad, su rebeldía, su insatisfacción. Los hippies habían sido sus inmediatos antecesores.

La onda, pues, en palabras de José Agustín, aparte del rock, no es ni política, ni lenguaje, ni religión, ni moda, ni industria, ni arte, pero al mismo tiempo contiene dentro de si manifestaciones políticas, religiosas, artísticas, filosóficas, económicas y sociológicas. Se han hecho intentos notables por definir a la onda, y se ha dicho que la onda es subcultura, es una actitud ante la vida, una tendencia, un movimiento, una explotación vital que se ha ido aletargando y que se ha prestado a su comercialización.

¿Qué onda? o ¿Cuál es la onda? son expresiones que, negándose a morir, llegan hasta nuestros días; se las suele oír en boca de la gente que vivió su juventud en aquellos años.



¿DÓNDE ESTÁN LOS CACAHUATES?

El español, como lengua, se nutre de los miles de palabras que las lenguas indígenas aportan. Todas ellas provienen de las tierras sobre las que por primera vez ponía el pie Cristóbal Colón el 12 de octubre de 1492, allá en la Española o Hispaniola, isla del continente que entonces apenas descubría.

La Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española, representantes de los países donde hoy en día se habla español, han dado en reconocer algunas palabras tomadas de lenguas indígenas. El Diccionario Panhispánico de dudas da cuenta de ellas en su edición de 2005. En ediciones anteriores del diccionario de la Real Academia Española, reconocido como la máxima autoridad en esta lengua, ya antes habían sido aceptadas muchas otras palabras, como cacao, chocolate o guajolote, huexolotl, en náhuatl.

Cacahuate, cacahuatl, del náhuatl, o maní de origen taíno, recién aparecen en esta última edición. Los cacahuates son una fruta que está presente en las fiestas que en todo el mundo se celebran durante la época de Navidad. Los cacahuates andan en boca de todos y son bocadillo inseparable como entremés y botana de chicos y grandes en aniversarios, cumpleaños y en todo tipo de reuniones; hasta en la oficina o centros de trabajo se encuentran. Los escolares también los acostumbran.

Aunque no se conozca el origen náhuatl de la palabra, los cacahuates son bienvenidos en todo tiempo. ¡Qué delicia de sabor!


ORÍGENES DEL MARIACHI

Para encontrar el origen del mariachi, tendríamos que remontarnos hasta la conquista española y recordar el gusto melódico de los Cocas, grupo indígena de una región del noroeste de México. En una de las versiones sobre la historia del mariachi se lee que en Jalisco, en el pueblo de Cocula, cuyos habitantes descendían de los Cocas nació el mariachi.

Los misioneros españoles, en su evangelización, empezaron a transformar en cantos a la Madre de Dios canciones antes dedicadas a las deidades paganas de los Cocas.

En uno de los versos de la alabanza a la Virgen María del Río se lee, en la lengua de los Cocas, Maria ce son que significa la canción de María. Al pronunciar Maria ce parecería que decían Maria Shi o Maria She, que al pronunciarlo rápidamente suena como mariachi.

Así, según este estudio, la palabra mariachi proviene en realidad de un canto religioso y no de la palabra francesa mariage, como otros investigadores afirman.

Siglos más tarde, un grupo de mariachis, por invitación del Presidente Porfirio Díaz, solía presentarse en las fiestas de palacio. Desde luego que las canciones interpretadas ahí ya habían dejado de ser religiosas; eran canciones populares, es decir, profanas, propias para bailes y festejos populares. En esas fiestas, el mariachi, incluyendo a dos parejas de bailarines y acompañados de arpas y violines además de guitarras y guitarrones, eran la alegría de la fiesta. ¡Y algo importante! Se dice que era la primera vez en que el mariachi se vestía con el atuendo de charro, el mismo que hoy conocemos y que es característico en él.

Ya en este siglo XXI, encontramos grupos de mariachis alegrando las fiestas de los pueblos y ciudades de México, fiestas de todo tipo, no sólo bodas o cumpleaños. De igual forma sucede, aunque en menor escala, en ciudades de otras partes del mundo, como Japón, España, Canadá o los Estados Unidos.


XOCHICALCO

Xochicalco (700-900 d.C.), cuyo nombre en náhuatl significa la casa de las flores, es una importante zona arqueológica localizada en el estado de Morelos aproximadamente a 100 kms al sur de la ciudad de México. Xochicalco es considerado como el centro más importante del altiplano mexicano del período Epiclásico.

El Templo de la Serpiente Emplumada o Templo de Quetzalcóatl es una pirámide ampliamente reconocida por sus refinados altorrelieves en los que se representan distintos pasajes de este dios, simbolizado por la efigie de la serpiente emplumada.
La Plaza de las Estelas incluye los edificios este y oeste, el adoratorio, la escalera inferior de la Gran Pirámide y la Pirámide de las Estelas. Las estelas tienen esculpidos los nombres y escenas de tres reyes de Xochicalco. Algunas de estas estelas han sido removidas de sus lugares originales y se exhiben en el Museo de Antropología e Historia de la Ciudad de México.
El observatorio se encuentra debajo de la Gran Plataforma y dentro de una cueva con escalones labrados hacia el interior. Era utilizado principalmente para marcar el inicio del ciclo agrícola. Es uno de los observatorios mejor conservados de México y originalmente se encontraba recubierto con estuco y pintado de colores negro, amarillo y rojo. A través de la chimenea de observación, por la noche, se pueden mirar los astros. Durante los equinoccios de primavera y otoño los rayos solares iluminan la cueva y la energía solar opera como Rayos X. Al colocar la mano sobre el haz de luz se transparenta la carne, los huesos de los dedos y el metacarpo se ven tal como si se tratara de una radiografía.

GRITO DE INDEPENDENCIA
11 años de lucha por la libertad de México

Con el grito de ¡Viva México!, ¡Viva nuestra Independencia! ¡Vivan los héroes que nos dieron Patria!, cada 15 de septiembre, a las 11 de la noche, en todo el país y en algunos estados de la Unión Americana, se conmemora el inicio de la Independencia de México, con el famoso “grito”, que dio el cura Miguel Hidalgo para convocar al pueblo a luchar contra el mal gobierno.

Luces, banderas, adornos, antojitos mexicanos, música popular y grandes ferias, son instaladas en Palacio Nacional y en todas las sedes de las Delegaciones Políticas, Estados, Municipios, Presidencias municipales, embajadas y consulados en países extranjeros, para que los representantes del gobierno toquen una campana y recuerden a Hidalgo, Morelos, Allende y otros héroes de la Independencia de México, pero sobre todo para recordarnos a los mexicanos que gracias a ellos, ahora tenemos un país libre y soberano.

Pero ¿qué provocó esta lucha?

Después de tres siglos de vivir bajo el dominio español y de ver que los virreyes y españoles gozaban de muchos privilegios y de una enorme riqueza económica obtenida por la explotación de los indígenas y los recursos mexicanos, varias personas empezaron a organizar la lucha por la Independencia de la Nueva España.

Muchas intentos se habían realizado para conseguirla por la vía legal, pero todos ellos fueron reprimidos, por lo que en 1808, un grupo de criollos se empezaron a preparar para la lucha armada.

Este movimiento, fue organizado por Ignacio Allende, el cura Miguel Hidalgo y Costilla, Juan Aldama, el corregidor de Querétaro Miguel Domínguez y su esposa Josefa Ortiz entre otros personajes.

Las reuniones se realizaron en Valladolid (hoy la ciudad de Morelia en el estado de Michoacán), San Miguel el Grande, Querétaro y en el pueblo de Dolores en Guanajuato y para que el gobierno no se enterara, fingían ser reuniones de lectura que recibían el nombre de “Academia Literaria”.

Cuando ya habían establecido una fecha en octubre, para lanzarse contra el gobierno, el complot fue descubierto y el corregidor Miguel Domínguez fue encarcelado.
Pero la corregidora, Josefa Ortiz, que había sido encerrada por su esposo para protegerla, encontró la forma de avisar a Aldama que la conspiración había sido descubierta. Entonces Aldama y el alcalde Pérez, cabalgaron a Dolores para notificar a Hidalgo y a Allende que habían sido descubiertos.

La corregidora fue arrestada e Hidalgo decidió reunirse con un grupo de amigos y tomó la decisión de iniciar de inmediato la guerra. Hidalgo les dijo que “estaban perdidos” y que la única solución era luchar contra todos los “gachupines” (españoles).

Así, en la madrugada del 16 de septiembre de 1810, empezó la lucha más importante que ha tenido México. Hidalgo y el grupo insurgente fueron a la parroquia, Hidalgo ordenó llamar a misa y tocó muy fuerte la campana y en el atrio de la capilla, el cura de Dolores informó al pueblo lo que estaba sucediendo y los invitó a unirse a la lucha, recordándoles las injusticias, maltratos y todo lo que habían hecho los españoles durante tantos años. Al terminar su discurso pronunció las siguientes palabras que se convirtieron durante muchos años en el mensaje que cada 15 de septiembre se daba durante la conmemoración del grito:

“¡Viva la religión católica! ¡Viva Fernando VII! ¡Viva la Patria y viva y reine por siempre en este Continente Americano nuestra sagrada patrona, la Santísima Virgen de Guadalupe! ¡Muera el mal gobierno! Esto es lo que oiréis decir de nuestra boca y lo que vosotros deberéis repetir”.

Después se fue a la cárcel pública y puso en libertad a los presos, les quitó el mando a los españoles y con un grupo de hombres armados con picos, palas, machetes y cuchillos, empezó la lucha por la Independencia de México. Al ejército que formó Hidalgo se le llamó Ejército Insurgente.

El ejército fue primero a Atotonilco, en donde Hidalgo tomó un estandarte con la imagen de la Virgen de Guadalupe que se convirtió, desde ese momento, en la “bandera” del ejército insurgente.

11 años de lucha habrían de pasar hasta que por fin en 1821, la Independencia de México se consumó y el país dejó de ser gobernado por los españoles.



MONTES AZULES
Montes Azules forma parte de la selva lacandona y es el centro de la más alta biodiversidad de América Septentrional. Se creó el 13 de enero de 1978 y cuenta con 331,200 hectáreas repartidas entre los municipios de Ocosingo y Las Margaritas, al este del Estado de Chiapas.

La flora de Montes Azules registra cerca de 4,300 especies y presenta siete tipos de vegetación: selva perennifolia, selva suberennifolia, sabanas, bosque de montaña, selva de galería, jimbales y bosque de pino-encino. Es considerable la población de caoba, cedro, ceiba y amate, árboles que alcanzan hasta 60 metros de altura.

La fauna de Montes Azules es muy variada; se han registrado guacamayas rojas, loros cabezas azules y blancas, águilas harpía, zopilotes rey, tlacuachillos acuáticos, tlacuaches dorados, grisón, cocodrilos de pantano y de río y tortuga blanca.

Dentro de la reserva hay dos especies estelares de mamíferos: el armadillo Cabassous centralis y el murciélago depredador Vampirus suspectum; ambos son endémicos del neotrópico septentrional y sólo pueden avistarse en este sector de la Selva Lacandona. Aquí también han fijado su residencia una nutrida población de monos araña y aulladores, jabalíes de labios blancos y tapires.

Hacia la porción centro-oeste de la reserva existen manchones con vegetación secundaria de la selva alta perennifolia donde se practica la agricultura nómada, sobre todo de maíz.

En la parte noroeste de la reserva se encuentran formaciones topográficas elevadas donde se mezclan las diferentes comunidades vegetales como la selva mediana subperennifolia, selva baja caducifolia, pinares, encinares, sabanas y sibales.


ORÍGENES DEL PERIODISMO MEXICANO

Apenas tres años después de la conquista surgen los pregoneros de la Nueva España, verdaderos precursores del periodismo mexicano. Francisco González y Esteban Vicente Urbina, designados por Cortés, fueron algunos de los primeros pregoneros, cuya misión era informar a la comunidad sobre las normas que debían obedecerse. Las Cartas de Relación que Cortés envió a Carlos V son de esa época, entre 1519 y 1526.

En el año de 1539 apareció el primer libro impreso en América que se conoce con el nombre de La Escala espiritual para subir al cielo de Juan Clímaco. Siguieron las relaciones, nuevas, noticias, sucesos, impresos en volantes o papeles sueltos. Luego la Gaceta General de sucesos, y finalmente, en 1722, inicia el periodismo regular en la Nueva España con la Gaceta de México y noticias de la Nueva España.

El primer periódico de la Nueva España fue El Diario de México, fundado en 1805. Es el inicio del periodismo de combate, en el que se debatían ideas políticas y se informaba a la comunidad sobre la lucha por la libertad; empezaba la Guerra de Independencia (1810).

En la época de la Reforma, los periódicos presentan un programa completo de reformas, incluidas la del ejército, el clero y la burocracia, el reajuste del sistema hacendario y la depuración de la administración de justicia.

En el año de 1868 se vio un importante renacimiento literario, íntimamente relacionado con el desarrollo de la prensa. Se establecieron periódicos, se formaron sociedades literarias y se celebraban sesiones en que se leían poesías, artículos en prosa y discursos ante un público entusiasta.

En tiempos del Presidente Porfirio Díaz (1868-1910), colaborar con el gobierno en su labor de regeneración y alejar del pueblo toda idea revolucionaria se volvió la función principal de la prensa.

Los periódicos Excelsior y Novedades se fundaron cuando la Revolución Mexicana estaba llegando a su fin y, desde ese entonces, han conservado sus posiciones de informadores del diario acontecer de la vida de los mexicanos hasta los días que hoy vivimos.

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